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Consejos para la ventilación de una nave industrial

Las naves industriales, por sus dimensiones y distribución de los espacios, requieren unos sistemas de ventilación adicionales, ya que no es suficiente con la ventilación natural. El problema es que a menudo estos sistemas son viejos u obsoletos, no funcionan correctamente, o simplemente no hay.

Hay que tener en cuenta que la calidad del aire en el interior de la nave es esencial para la salud de los trabajadores, ya que el hecho de respirar un aire de baja calidad o con una elevada concentración de elementos contaminantes puede provocar problemas en las vías respiratorias, dolor de cabeza y ansiedad, o irritación en las mucosas de los ojos, la nariz o la garganta. Además, con la reciente epidemia de COVID-19, el Ministerio de Sanidad indica en su manual de buenas prácticas que, «para ayudar a la buena renovación del aire y hacerlo de manera habitual, es recomendable reforzar la limpieza de los filtros del aire i aumentar el nivel de ventilación de los sistemas de climatización».

Por este motivo, muchas empresas están aprovechando para renovar o mejorar sus sistemas de ventilación industriales. ¿Qué debemos tener en cuenta en este tipo de proyecto?

¿Qué entendemos como ventilación de una nave industrial?

La ventilación de una nave industrial consiste en la renovación del aire interior mediante un sistema de extracción o de inyección. El hecho de renovar el aire nos permite, por ejemplo:

  • Garantizar la calidad del aire.
  • Controlar la humedad, tanto de cara a trabajadores como a mercancías y maquinaria.
  • Mejorar el acondicionamiento térmico de la nave.
  • Reducir la concentración de gases o partículas a niveles adecuados.
  • Evitar la entrada de patógenos en determinadas áreas.
  • Favorecer la extracción de humos en caso de incendio.

¿Cada cuánto hay que renovar el aire en una nave industrial?

La recomendación, para una óptima calidad del aire interior, es que este se renueve un número determinado de veces cada hora, en función del volumen de la nave y de las condiciones. Este número estaría entre 4 y 10 renovaciones a la hora. Por ejemplo, si el ambiente está muy viciado, sería recomendable hacer 10 renovaciones por hora, y si es una nave de almacenaje y de grandes dimensiones, quizás hay suficiente con 4 renovaciones por hora.

En las Notas Técnicas de Prevención del Ministerio de Trabajo encontramos indicaciones más precisas de acuerdo con las características específicas de cada nave y la actividad que desarrolla. Por otra parte, el Real Decreto 1027/2007, de 20 de julio, regula las instalaciones térmicas en los edificios.

Hay que tener en cuenta que se tiende, cada vez más, a diseñar edificios estancos para favorecer la eficiencia energética, pero cuanta más estanqueidad, menos calidad del aire, ya que se concentran más contaminantes.

Tipos de ventilación para naves industriales

Para escoger el sistema de ventilación más adecuado, hay que determinar el caudal de aire que necesitamos, el tipo de ventiladores, los puntos de entrada de aire exterior, los puntos de extracción, y las corrientes de aire que se puedan generar entre la entrada y la salida de aire, para evitar que recircule.

Además, hay naves que quizás necesiten una extracción de aire constante con aumentos puntuales, o bien una extracción rápida y potente. Las naves donde se desarrollen actividades con focos de calor, humos, polución o productos corrosivos necesitarán sistemas más potentes.

Para naves industriales, podemos encontrar tres tipos de ventilación:

  • Ventilación forzada o dinámica. Utiliza extractores eléctricos para «forzar» la salida del aire. Estos extractores pueden ser de diferentes tipos: de motor axial, de motor centrífugo (los más habituales) o intercalados entre conductos. También podemos encontrar climatizadores evaporativos, que además de ventilar la nave, la climatizan.
  • Ventilación estática o natural. Los extractores estáticos utilizan la presión atmosférica para extraer el aire de forma natural.
  • Ventilación eólica. Los extractores se mueven gracias a la fuerza del viento, no requieren energía eléctrica.

Es fácil deducir que, para la mayoría de naves industriales, será necesario un sistema de ventilación forzada o dinámica, aunque se puede estudiar un sistema combinado con uno de los otros dos tipos, si las condiciones de la zona lo permiten.

Fuentes: Intec, Soler Palau, BioAire

Pere Masachs
Socio director de Masachs Industrial

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