El pasado 29 de enero asistimos a la presentación del informe “Tendencias del mercado inmobiliario 2026 en Europa”, elaborado por PwC en colaboración con el Urban Land Institute (ULI), en la que se confirmó el papel estratégico del sector industrial y logístico dentro del mercado inmobiliario europeo, siendo uno de los segmentos inmobiliarios europeos, siendo uno de los segmentos inmobiliarios europeos.
El estudio, basado en datos de mercado y en entrevistas a inversores y directivos del sector, fue presentado por Ignacio Marull, socio responsable de PWC en Cataluña y Andorra y por Cristian Oller, Chair del Local Council de ULI Barcelona, y SVP y Head of Asset Management para el Sur de Europa de Prologios.
Según el informe, España se sitúa como el cuarto mejor país de Europa para la inversión inmobiliaria, consolidándose como un mercado atractivo por su rentabilidad relativa, la demanda estructural de activos industriales y logísticos y una relación riesgo-retorno competitiva. En este contexto, Barcelona ocupa la octava posición en el ranking de ciudades europeas más atractivas para invertir, reforzando su rol como hub logístico de referencia en el sur de Europa.
El sector industrial y logístico destaca por su elevada resiliencia en un contexto marcado principalmente por la incertidumbre geopolítica, más que por factores macroeconómicos, así como por una sólida disponibilidad de equity y deuda, especialmente procedente de inversores privados. El estudio identifica como principales motores de la demanda la reconfiguración de las cadenas de suministro, los procesos de nearshoring y reshoring, la expansión sostenida del comercio electrónico y la creciente necesidad de proximidad a los principales centros de consumo.
En el ámbito de Barcelona y su área metropolitana, el informe señala una fuerte presión sobre el suelo industrial y logístico, derivada de la limitada disponibilidad de espacio, el incremento de los valores del suelo y la competencia entre usos. Este escenario pone en valor la optimización del parque existente, la rehabilitación de activos obsoletos y el desarrollo de soluciones logísticas más eficientes y adaptables.
Además, el estudio subraya que los activos industriales y logísticos del futuro tendrán que cumplir criterios cada vez más exigentes en materia de sostenibilidad, eficiencia energética e integración tecnológica, con un peso creciente de los criterios ESG en la toma de decisiones de inversores y operadores, especialmente europeos.
Enlace al pdf del estudio que menciona la noticia: https://www.pwc.es/es/real-




