La Mesa del Sector Logístico (ámbito SIMMB), reunida el 16 de diciembre de 2025, definió las principales líneas de trabajo que marcarán la evolución de la logística urbana, la planificación territorial y las infraestructuras logísticas en los próximos años, con implicaciones directas para promotores, propietarios de suelo, operadores y agentes del sector inmologístico.
Durante la sesión se hizo balance de las actuaciones desarrolladas en los últimos años y se estableció una hoja de ruta para 2026, basada en la necesidad de mejorar la planificación, avanzar en la digitalización de datos e impulsar modelos de distribución más eficientes y sostenibles.
Uno de los proyectos centrales abordados en la Mesa fue la evolución de la Plataforma Digital de la Distribución Urbana de Mercancías (DUM), concebida como una herramienta clave para concentrar y armonizar información sobre la regulación de la carga y descarga, las zonas DUM y ZBE, los carriles multiuso, los puntos de entrega, las taquillas, los aparcamientos de camiones y el flujo de vehículos.
La Mesa puso también énfasis en el desarrollo de nuevos modelos de última milla, con pruebas piloto que combinan el transporte ferroviario, la creación de microhubs urbanos y el uso de vehículos ligeros para el reparto. Este enfoque apunta hacia una progresiva reconfiguración de los espacios logísticos, con un papel creciente de instalaciones intermedias y espacios de consolidación cercanos a los centros de consumo.
Otro de los ámbitos destacados fue el despliegue de los Planes de Logística Urbana Sostenible (PLUS), que ya se están trabajando en varios municipios y que establecerán criterios claros en materia de ordenación, regulación y necesidades logísticas a nivel local. Estos planes tendrán un impacto directo en el planeamiento urbanístico, en la gestión de polígonos de actividad económica y en las condiciones de implantación de nuevas actividades logísticas.
Conclusiones
Se apunta a un escenario en el que la disponibilidad de datos, la coordinación con el territorio y la anticipación normativa serán factores clave para el desarrollo de proyectos logísticos. En este contexto, los activos bien ubicados, flexibles y adaptables ganarán peso, mientras que la logística urbana y la planificación pública van a condicionar cada vez más las decisiones de inversión y desarrollo inmobiliario.




